Proceso terapéutico individual para adultos

¿Cómo se desarrolla el proceso?

El proceso terapéutico se construye de manera conjunta, a partir de lo que estás viviendo, de tus necesidades y de los cambios que deseas alcanzar. Durante las primeras sesiones iremos comprendiendo con mayor profundidad la situación, identificando los aspectos que requieren atención y definiendo objetivos claros para orientar el trabajo.

A lo largo del proceso exploraremos emociones, pensamientos, experiencias y formas de relacionarte que pueden estar influyendo en tu bienestar. También trabajaremos en el reconocimiento de patrones y en el desarrollo de herramientas que puedas aplicar de manera concreta en tu vida cotidiana.

La duración no es igual para todas las personas. Como punto de partida, puede plantearse un primer ciclo de entre 12 y 16 sesiones, al final del cual revisaremos los avances alcanzados y las necesidades que continúan presentes. Algunos procesos pueden finalizar antes y otros requerir más tiempo, dependiendo de la situación, los objetivos y la evolución de cada persona.

Por lo general, las sesiones se realizan semanal o quincenalmente. A medida que se consolidan los avances, pueden espaciarse y pasar a una frecuencia mensual como parte del seguimiento o del cierre del proceso.